Glosario

Carga rápida del coche eléctrico

Recarga en corriente continua a potencias de 50 kW o más, en la que un cargador externo alimenta directamente la batería. Es la carga en modo 4 de las electrolineras y permite recuperar cientos de kilómetros en poco tiempo.

Qué es la carga rápida

La carga rápida es la recarga en corriente continua, la que hacen los grandes postes de las electrolineras. A diferencia de la carga en casa, aquí el cargador externo convierte la corriente y la entrega directamente a la batería, sin pasar por el cargador interno del coche. Es lo que la norma llama modo 4.

Potencias habituales

  • Rápida: en torno a 50 kW.
  • Ultrarrápida: de 150 kW en adelante, hasta 350 o 400 kW en los equipos más potentes.

El conector en Europa es el CCS Combo 2. El coche cargará a la potencia máxima que admita, que puede ser menor que la del poste.

La curva de carga

La potencia no es constante. El coche acepta mucha potencia con la batería baja y la reduce a medida que se llena, sobre todo a partir del 80 %. Por eso en viajes lo eficiente es cargar del 10 o 20 % al 80 % y seguir: el último tramo es lento.

Cuánto cuesta

Es la carga más cara. Con precios orientativos de unos 0,45 euros por kWh, recorrer 100 km cuesta de 7 a 11 euros, frente a unos 1,8 euros cargando en casa en el periodo valle. Sirve para viajes, flotas y para quien no tiene dónde cargar en casa, pero no conviene como carga diaria.

Instalar carga rápida en un negocio

Un cargador rápido necesita mucha potencia, así que suele exigir proyecto, contratación de gran potencia o incluso un centro de transformación. Cuando la infraestructura de recarga supera los 50 kW, la ITC-BT-04 exige proyecto firmado por técnico competente e inspección inicial por un organismo de control. Lo estudiamos en empresas y flotas y en carga pública con gestión y pago.

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