Glosario
Cortocircuito
Contacto directo entre fase y neutro, o entre dos fases, sin ningún aparato en medio que limite la corriente. La intensidad se dispara en milésimas de segundo y hace saltar el magnetotérmico.
Qué pasa en un cortocircuito
En condiciones normales, la corriente pasa por un aparato (una bombilla, un motor, una resistencia) que limita cuánta circula. En un cortocircuito, la fase toca directamente el neutro o otra fase y la corriente solo encuentra la resistencia del cable, que es mínima. La intensidad sube de golpe a valores enormes, se produce un chispazo o un pequeño estallido y el cable se calienta hasta fundir su aislamiento.
La parte magnética del magnetotérmico detecta ese pico y corta en milésimas de segundo. Para hacerlo con seguridad necesita un poder de corte suficiente.
Causas habituales en casa
- Cables con el aislamiento deteriorado por el calor o la edad, típico en instalaciones antiguas.
- Empalmes mal hechos o cajas de registro con conexiones sueltas.
- Un clavo o un taladro que atraviesa un cable empotrado.
- Agua o humedad en enchufes, luminarias o cajas.
- Aparatos averiados o cables de electrodomésticos pisados o pelados.
Cortocircuito o sobrecarga
En una sobrecarga el circuito funciona bien pero tiene demasiados aparatos conectados, y el magnetotérmico tarda en saltar. En un cortocircuito hay un fallo y salta al instante, a veces con chispa o ruido.
Señales de alarma
Chispazo al enchufar, marcas negras en un enchufe o un interruptor, olor a plástico quemado, o un automático que salta en cuanto lo subes.
Qué hacer y cómo lo reparamos
No subas una y otra vez el automático: cada intento repite el chispazo. Desenchufa los aparatos de ese circuito y, si sigue saltando, el fallo está en la instalación. Localizamos el punto, sustituimos el tramo dañado y comprobamos el aislamiento. Como referencia, una reparación sencilla cuesta de 50 a 100 euros. Ver reparación de cortocircuitos y olor a quemado.
Servicios relacionados
Cortocircuito
Si se ha hecho un cortocircuito en casa, con chispazo, olor a plástico o un automático que salta en cuanto lo subes, un electricista en Sevilla localiza el punto exacto (cable, empalme, enchufe, luminaria o aparato), lo repara y comprueba que las protecciones han actuado como deben.
Olor a quemado
Un olor a quemado en un enchufe, humo en una caja o un cable derretido son avisos de un posible incendio eléctrico. Corta la luz desde el interruptor general y llama a un electricista: localizamos el foco, sustituimos los conductores y mecanismos dañados y comprobamos que la instalación vuelve a ser segura.
Términos relacionados del glosario
¿Necesitas un electricista en Sevilla?
Llámanos o escríbenos por WhatsApp. Te orientamos sin compromiso y te damos presupuesto cerrado.